jueves, 15 de marzo de 2012

Cocina y Matemáticas



Una vez, siendo alumno, un Profesor de Física, y sin menospreciar a nadie, nos dijo “ … la Química sin la Física es Cocina, mezclo un poquito de esto con un poquito de lo otro y cambia de color ...” y yo con el paso del tiempo después de estudiar la carrera, lo cuento en mis clases añadiendo, perdón por adelantado, “... la Física sin las Matemáticas es mágia, porque no se puede explicar los fenómenos que suceden ...” . Realmente considero que todas las áreas, están muy relacionadas, como se ha podido comprobar a lo largo de la historia, ya que a partir de situaciones cotidianas se ha estudiado, analizado, teorizado, experimentado, formulado, refutado y finalmente aceptado esto, por lo menos hasta que otra persona demuestre lo contrario. Todo este proceso comienza en un punto clave del ser humano, “la curiosidad”, “la duda”... , y esta idea es la que transmitió Juan F. Guirado en la sesión del Curso de Cocina “Matemáticas y Cocina” o como él mismo dijo “... sembrar la semillita y luego ya veremos ...”


Juan F. Guirado es Profesor de Enseñanzas Secundarias en el IES Rios Aguas, en la localidad almeriense de Sorbas. Su andadura con las Matemáticas y la Cocina comenzó con la presentación, junto con Rafael Ramírez (del Colegio El Carmelo) y Antonio Gaquez (del Restaurante Las Eras), de un Menú Matemático para el International Congress of Mathematicanas Madrid 2006 (http://www.icm2006.org/ ). La idea que subyace de ese congreso es acercar algo cotidiano para nuestro alumnado como es la alimentación y relacionarlo con las Matemáticas.

Este proceso es muy habitual en las teorias matemáticas y en las demostraciones de muchos teoremas, se conoce como demostración por deducción, la genialidad de la idea no estriba en este método, sino en la unión de algo instintivo y primitivo como es el hábito de comer, que parte de la zona irracional del ser humano, junto con la invención racional del Hombre de las Matemáticas. Idea que no sólo se ha plasmado en esta sesión, sino que se ha puesto de manifiesto en las conferencias anteriores, mostrándola como herramienta motivacional para actuar en las apáticas aulas que nos encontramos hoy en día.

De este modo, Francisco J. plantea un aprendizaje por investigación, desde hechos cotidianos plantea a su alumnado investigaciones dirigidas, como: “ … nene ayer fui al Mercadona y me encontre un palé de 476 paquetes de un kilo de azucar, ¿alguién sabe por qué? …. pues me lo buscáis para el próximo día ...” esto le da pie para hablar de formas, volúmenes, unidades de medida, factorización en factores primos para hablar de agrupamientos, etc.

U otra situación “ … fulanito, quiero comprarte una caja de naranjas del huerto de tu tío, pero me las colocas bien, que no caben lo mismo … “ y al día siguiente fulanito dice: “... maestro, es verdad, llené la caja y luego la vacié en la tierra. Cuándo las volví a llenar colocándolas bien me sobraba caja ...” problema antiquísimo de optimización del espacio, que está basado en la Conjetura de Kepler, que si bien no es un contenido propio para las enseñanzas medias, si da pie para hablar de diámetros, radios, circunferncias, esferas ….

Estos y otros ejemplos que mostraré más adelante, han llevado a Francisco a realizar un proyecto interdepartamental con el alumnado de su instituto, consistente en “Inglés, Lengua y Matemáticas a través de la Cocina Tradicional de Almería”. El propio Francisco nos contó que le gustaba mucho el proyecto no sólo porque trabajan, conjuntamente con otros departamentos, contenidos transversales aplicando los contenidos de las propias materias, que ya es un logro, sino porque el alumnado les demandaba más conocimiento y además colaboraban las familias haciendo aportaciones con sus propias recetas tradiconales de toda la vida, participando colateralmente en la formación de sus hijos e hijas. Se estaban planteando para un futuro hacer la misma experiencia con otras provincias andaluzas.

Con un silogismo aristotélico, Fancisco nos expuso “ …. si la comida entra por los ojos, y por ojos entra la geometría vamos a echar un vistazo a los siguientes ejemplos ...” y nos mostró el mundo de las galletas, con las galletas redondas para trabajar con círculos y circunferencias, radios y diámetros, galletas rectangulares para trabajar con perímetros, áreas, diagonales, teorema de pitágoras, el número áureo, galletas triangulares para demostrar el teorema de pitágoras contando las unidades triangulares, hasta llegar a las galletas de dinosaurios que también tienen matemáticas pero de un mayor grado de complejidad, curvas y curvaturas, aunque si se pueden hacer mosaicos de Escher. E incluso con las marcas de las galletas Leibniz y Newton para despertar el interés por matemáticos famosos.

Luego pasó al mundo cúbico, con el cubo de Rubic de frutas, de embutidos, de quesos … planteando la relación entre unidades de longitud, superficie y volumen. Además de darnos consejos para ligar con una chica matemática. Que finalmente lo llevamos a cabo cuando fuimos a la cocina del Gran Capitán, que gracias a la previsión de los maestros cocineros que están con nosotros en el aula, pusieron en práctica la desnaturalización de las proteinas en procesos de gelatinización, y nos hicieron unas tabletas de gelatinas de frutas, que cortamos y colocamos cada cual con su imaginación.

Posteriormente pasamos al mundo de los huevos, donde nos contó la experiencia que llevó acabo en el aula hace ya algunos años cuando Francisco propuso a su alumnado un estudio de la forma que tienen los huevos: de gallina, de codorniz, de avestruz, obteniendo conclusiones diversas, como que la relación entre el ancho y el alto es un número aureo. Analizó los códigos de los huevos, para ver la procedencia, la forma de crianza, la alimentación de las gallinas … e incluso la relación que hay entre la posición de un huevo en el agua y el estado del huevo, dándonos estrategias como: si al echar un huevo en agua flota es que está en mal estado. Otra reseña interesante de esta experiencia era la manera de abordar el tema, ya que nos comentó que en varias ocasiones entraba al aula “... nenes como tenéis los huevos... y claro todos partiéndose de risa...” que es otra forma de comenzar una clase, y sobretodo si es de matemáticas.

Otros muchos ejemplos fueron los que expuso en la sesión, que si una hélice de patata asada, que si un paraboloide hiperbólico con las Pringels, los hexágonos de miel para endulzar el te, etc.

Finalmente nos mostró cómo las grandes marcas comerciales utilizan las matemáticas para llamar la atención de los consumidores, desde la forma de los objetos, pirámides de te, tronco de pirámides de queso ..., el lenguaje, la marca x, doble x, triple x, o el vino 2ΠR ...

En fin, la multitud de ejemplos que mostró Francisco durante la sesión fueron muchísimos que harían de esta crónica fuese interminable, y no es cuestión de eso. Así que para cerrar la crónica lo haré con un giño a nuestro ponente. Inmaginése, querido lector a Mafalda delante de un plato humeante “¡Otra vez sopa! Puaj”, quizás nadie le dijo que “... ¿sabías que en la sopa están las INFINITAS direcciones que puede haber en un plano?...” y ella dijese “... y.... ¿me las tengo que comer todas?...”

Muchas gracias por todo Francisco.

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